Antes de sumar este kit a una barra o a una carta de eventos, conviene dejar por escrito qué incluye y qué queda fuera. Estas precisiones evitan malentendidos durante la coordinación con el equipo de Mirai y ordenan la conversación con quien esté a cargo del servicio esa noche.
Qué entendemos por kit
Hablamos de un conjunto de insumos y guías pensado para montar una primera barra de vodka en un espacio que todavía no tiene rutina propia. No es una carta cerrada ni un menú fijo: es un punto de partida editable según el local.
Lo que no incluye
El kit no reemplaza la contratación de personal de barra, no cubre habilitaciones del local ni seguros de evento, y no contempla mobiliario, vajilla ni equipamiento de frío. Tampoco implica exclusividad de marca en la carta.
Tiempos y logística
La coordinación se hace con antelación razonable para revisar recetas, ajustar cantidades y confirmar el envío dentro de Mendoza. Fuera de la provincia, los plazos dependen del transporte y se acuerdan caso por caso.
Cuando decimos "servicio" nos referimos al acompañamiento inicial: una guía de preparaciones, sugerencias de proporciones y una referencia de presentación en vaso bajo o copa helada. No es una capacitación formal ni una certificación para el personal.
Las recetas que acompañan al kit son orientativas. Cada barra ajusta acidez, dulzor y dilución según su hielo, su clima y el tipo de público. Si el local trabaja con carta propia, el kit se adapta como complemento y no como reemplazo.
Sobre el consumo: todo el material del kit está pensado para servicio a mayores de 18 años, con medidas estándar y sin incentivar el consumo excesivo. Cualquier adaptación que se aparte de esa lógica queda fuera del alcance del kit.