Quiénes sostienen Mirai Vodka detrás de la barra

Esta página reúne lo que no se ve en una etiqueta: el equipo que prueba cada lote antes de embotellar, las decisiones de proceso que tomamos en la destilería de Mendoza y las razones por las que preferimos avanzar despacio cuando el resultado lo exige. No es un manifiesto ni un catálogo: es el registro de cómo trabajamos, qué corregimos sobre la marcha y qué aprendimos sirviendo tragos en noches largas.

Quiénes sostienen Mirai detrás de la barra

Mirai no es una marca que se armó en una oficina mirando planillas. Nació entre turnos de noche, pruebas de dilución y discusiones sobre por qué un vodka mendocino podía tener textura propia. El equipo es chico y eso se nota: cada botella pasa por las mismas manos que después la sirven en la barra. Acá van los nombres, los roles y lo que cada uno aporta cuando hay que resolver un servicio real.

Camila Ferreyra

Destilación y control de lote

Ingeniera química recibida en la UNCuyo, lleva ocho años trabajando con columnas de destilación continua en bodegas del Este mendocino. En Mirai define los cortes de cabeza y cola, y firma cada lote antes de que salga de la sala de filtrado.

Tomás Iriarte

Barra y desarrollo de cócteles

Viene de diez años en barras de Palermo y Ciudad Vieja. Trabajó cartas de autor con destilados blancos y hoy prueba cada receta nueva con hielo de coco y cítricos de estación antes de aprobarla. Su criterio: si el vodka no se siente, la receta está mal armada.

Lucía Bermúdez

Experiencias y servicio nocturno

Coordinadora de eventos gastronómicos en Mendoza desde 2016. Diseña los recorridos de cata, define la temperatura de servicio y arma el orden de los pasos cuando Mirai participa en cenas o ferias. Sabe cuándo conviene un vaso bajo y cuándo una copa helada.

Cómo trabajamos un lote

Cada partida arranca con agua de deshielo y termina con una cata interna a ciegas. Si el perfil se corre del registro que buscamos, el lote no sale. Es un criterio incómodo pero sostenido: preferimos retrasar una entrega antes que mandar algo que no reconocemos.

Lo que no hacemos

No tercerizamos la destilación, no compramos destilado a granel y no trabajamos con aromatizantes artificiales. Tampoco prometemos premios ni certificaciones que no tengamos: lo que se puede verificar está en la ficha de cada producto, el resto es conversación de barra.

Una marca armada entre copas, hielo y sobremesas mendocinas

Mirai Vodka nació de una idea simple y algo obstinada: que un destilado blanco puede sostener una noche entera sin pedir permiso. Trabajamos en lotes chicos, con agua de deshielo de los Andes y una obsesión por la textura. No buscamos el golpe, buscamos el silencio en el paladar.

Detrás hay un equipo chico: dos destiladores, una bartender que prueba cada versión antes de aprobarla y gente que arma mesas. Nos interesa la coctelería moderna entendida como oficio, no como tendencia. Eso significa medir, corregir, repetir.

Para quién trabajamos

Bartenders que quieren una base neutra y confiable. Cocinas de autor que arman menús por pasos. Anfitriones que reciben en casa y no quieren improvisar con la botella equivocada.

Cómo nos comunicamos

Sin promesas grandilocuentes ni medallas inventadas. Explicamos el proceso, mostramos las proporciones y decimos cuándo un trago no funciona. Preferimos una recomendación honesta antes que un eslogan.

Origen

Mendoza, entre el agua de los Andes y el ritmo lento de las bodegas.

Método

Destilación por columna, filtrado lento y control de temperatura en cada lote.

Perfil

Textura sedosa, aroma limpio, final corto. Pensado para mezclar sin esconderse.

Consumo

Disfrutar con moderación. Nuestro trabajo empieza en la barra, no en la exageración.

Quiénes acompañan a Mirai en la ruta nocturna

Trabajamos con bartenders, cocineros y productores que entienden que un vodka se juzga en la barra, no en la etiqueta. Estas son algunas de las casas y oficios con los que compartimos mesa, hielo y discusiones largas sobre dilución. No hay contratos de exclusividad: hay confianza construida botella a botella, degustación a degustación, en Mendoza y en Buenos Aires.

Barra Sur

Coctelería de autor en Palermo. Usan nuestra base neutra para cócteles de estación con cítricos de mercado y hierbas de huerta propia. Colaboramos en cartas rotativas cada tres meses.

Cocina de Fuego

Restaurante de pasos en Chacras de Coria. Diseñamos juntos maridajes nocturnos donde el vodka dialoga con platos ahumados y postres cítricos. Servicio de jueves a sábado.

Destilería Andina

Taller mendocino que nos provee alambiques de cobre para pruebas de lote pequeño. Compartimos protocolos de temperatura y filtrado lento desde 2021.

Escuela de Barra Mendocina

Formación de bartenders en técnicas de agitado y balance. Nuestro equipo dicta módulos sobre destilados blancos y servicio responsable.

Huerta del Tunuyán

Productores de tomillo, durazno y piel de limón que usamos en pruebas de maceración. Nos entregan por temporada, sin intermediarios.

Ciclo Nocturno

Plataforma de eventos gastronómicos que nos invita a cenas temáticas y ferias de destilados en Cuyo. Cada edición suma nuevas barras a la red.

Si tenés un bar, una cocina o un proyecto de eventos y querés probar Mirai en tu carta, escribinos a contacto@miraivodka.com. Preferimos conocer el espacio antes de hablar de formatos.

Cómo llegamos hasta acá

Mirai no arrancó con una idea de marca, sino con una pregunta incómoda: por qué el vodka en Argentina se servía siempre como paso obligado y nunca como protagonista. Estas son las etapas que fuimos atravesando desde entonces, con fechas reales de trabajo y decisiones que todavía sostienen lo que hacemos.

  1. 2019

    Primeras pruebas

    Lotes de prueba en un galpón de Guaymallén

    Empezamos con un alambique prestado y agua de deshielo traída del sur de Mendoza. Fueron once lotes fallidos antes de encontrar un perfil que no raspara la garganta. Anotamos cada corte en cuadernos que todavía guardamos.

  2. 2021

    Formalización

    La marca toma forma y nombre

    Elegimos "Mirai" por la idea de mirar hacia adelante sin solemnidad. Definimos botella, etiqueta y un sistema de filtración lenta en frío que nos permitió estabilizar el carácter entre tandas. Ese año también dejamos de producir a pedido y empezamos a planificar por temporada.

  3. 2022

    Barra propia

    Abrimos un espacio de prueba en Arístides Villanueva

    Necesitábamos escuchar cómo se comportaba el destilado en manos de bartenders que no fueran nosotros. Montamos una barra chica, con carta rotativa, y durante ocho meses probamos cócteles con durazno, tomillo y pimentón ahumado. Muchas recetas quedaron afuera; tres siguen en carta.

  4. 2023

    Equipo

    Se suma gente que no venía del rubro

    Una sommelier, un diseñador editorial y una cocinera que trabaja con productores de la zona. Esa mezcla cambió la forma en que pensamos las experiencias: dejaron de ser degustaciones y pasaron a ser cenas por pasos, con tiempos largos y servicio pausado.

  5. 2024

    Hoy

    Producción estable y agenda abierta

    Trabajamos por lotes numerados y mantenemos la destilería chica a propósito. La agenda de experiencias se abre por trimestre y se llena rápido, sobre todo las noches de otoño. Seguimos sin premios ni certificaciones que mostrar: preferimos que el juicio lo haga quien se sienta a la mesa.